La Buena Nueva, ahora, para llevar...
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Podcast de la Semana
Dejándolo todo, lo siguieron ¡NUEVO!
El mundo hoy necesita profetas
La Palabra de Dios, un instrumento para la vida
Y tú, ¿qué le pides a los santos y a María?
Con el poder del Espíritu Santo
Manifiesta a Cristo en tu vida
Cristo es nuestra paz
Instruye a tu familia en el temor de Dios
El Emmanuel, Dios con nosotros
En un corazón humilde no cabe la tentación
Tenemos razones para estar alegres
Emparejen el camino del Señor
Adviento, tiempo de oración
La fe que nos lleva al Reino
Seremos transformados
Fe que se convierte en confianza
Sean santos, imperativo cristiano
Un encuentro que libera
Tú puedes ser misionero
Jesucristo, centro y eje de nuestra vida
Tú sí eres carne de mi carne
Cristiano, sé puerta y no obstáculo
El desierto: lugar para escuchar a Dios
Toma tu cruz y sígueme
El Evangelio: Camino seguro al Reino
Construye tu vida sobre la Roca
Y tú, ¿realmente crees?
El Pan para la vida eterna
La Reina del Cielo
La necesidad de la fe
El Pan que sí sacia
Pon tus panes en las manos de Jesús
Y tú, ¿lo harías por amor?
Sembrador del Evangelio 2009
¿Hermanos o parientes?
La fe: Camino hacia el encuentro
Testigos del poder de Dios
¡Confía! Dios está obrando
La Eucaristía: el Cielo en la tierra
Dios me ama con amor trinitario
La ley se convierte en Don
La cruz nos purifica
No se queden ahí mirando
Ámense como yo los amé
¿Uvas o higos?
El Pastor, el Bueno
Que tu fe testifique al resucitado
Las señales del Resucitado
El premio a la perseverancia: ¡La Victoria!
Las consecuencias de la fidelidad
El alimento para la fidelidad
Yo no te negaré
Sin vida ascética difícilmente conocerás el Reino
La decisión es tuya
Un varón justo para un hogar santo
Que los ídolos no dominen tu vida
Renunciar para crecer en el amor
El ayuno: camino hacia la victoria
Con amor eterno te amé
¿A quién enviaré?
El sentido cristiano del sufrimiento
Cimentado en la Palabra de Dios
Te necesito a ti
La mejor obra de toda tu vida
Somos hijos amados de Dios
Epifanía en el alma
Maria, madre de Dios y madre nuestra
Dichoso el hombre que ama y obedece a Dios
Les traigo una maravillosa noticia
Una fe como la de María
Que no se contamine tu vida
Dale mantenimiento a tu vida
Jesús, tú eres la luz en mi camino
Mi Rey, mi Señor
No habrá excusas
Que no se apague tu luz
No pierdas tu boleto
Ama a tu prójimo... al más próximo 
¿Dónde está tu traje de fiesta?
Escucha a los profetas
La obediencia: camino seguro a la felicidad
Date tiempo para conocer a Dios
El perdón que sana
La corrección: Signo del amor por tu hermano
Debo ir a Jerusalén
La fe de la cananea, fe que conquista el Reino
La fe, un don para la vida
Invierte bien tu tiempo
Sabiduría que salva
Vengan a mí
Testigos del Resucitado
La mies es mucha
Los nuevos fariseos
Tu palabra ilumina mi camino
Pon tu confianza en el Señor
Lo que produce el Pan de Vida
El amor de los cristianos
Profetas, sacerdotes y reyes
Nos compartió su misión
Obras son amores
¿Tu camino conduce a Dios?
¿Qué efecto produce en ti la Palabra?
Enviados con poder
El fruto del árbol de la Vida
La resurrección: el amén de Dios a la alianza
La cruz: el amén del hombre a Dios
La Alianza entre Dios y el hombre
Tú también lo crucificaste
La Palabra que da vida
Ciegos que guían ciegos
Y tú, ¿de qué te alimentas?
No solo escuchar, hay que obedecer
Desobedecer a Dios siempre tiene consecuencias
La ceniza y la cuaresma
Los Sacramentales
Moradores del Reino
Discipando las tinieblas
Y tú, ¿de qué eres testigo?
Dios esta contigo
Manifestacion de Cristo
El Arca de la Alianza
La familia cristiana
Les traigo una buena noticia
¿Está el Emmanuel con nosotros?
Regala para la eternidad
Que todos los pueblos te alaben
Armonía-gozo-Reino
El Adviento cristiano
Testigos de la Verdad
No comprometas tu futuro
¿Ya te encontraste con Dios?
Tú también necesitas a Dios
Amor con amor se paga
Si tuvieras fe
Como dices que ves, eres culpable